La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó una reforma que habilita la prisión perpetua para menores de 18 años en casos de delitos graves como homicidio, violación y terrorismo, en el marco de la política de seguridad impulsada por el presidente Nayib Bukele.
La iniciativa incorpora esta pena dentro del sistema penal juvenil y elimina el procedimiento especial que regía anteriormente para menores en este tipo de delitos.
Cambios en la legislación
Según el texto aprobado, se establece la “inaplicabilidad del procedimiento especial juvenil” para los casos más graves, lo que implica un endurecimiento del sistema penal. No obstante, la normativa contempla revisiones periódicas de las condenas para evaluar el nivel de rehabilitación de los condenados y la posibilidad de acceder a una libertad controlada.
La reforma fue respaldada por una amplia mayoría en el Congreso unicameral, con 58 votos a favor sobre un total de 60 legisladores, y entrará en vigencia ocho días después de su publicación en el Diario Oficial.
Contexto y polémica
La medida se enmarca en la denominada “guerra contra las pandillas” que lleva adelante el gobierno salvadoreño desde hace cuatro años, con fuertes operativos de seguridad y cambios en la legislación penal.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos cuestionaron la iniciativa y advirtieron sobre posibles violaciones, llegando incluso a denunciar presuntos “crímenes de lesa humanidad” en el marco de estas políticas.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro, defendió la reforma al asegurar que brinda mayor seguridad a la población: “Le hemos dado a las familias salvadoreñas la tranquilidad de que ninguno de estos criminales volverá a ver la luz del sol”.
La decisión genera un fuerte debate internacional sobre los límites del sistema penal juvenil y las estrategias para combatir el crimen organizado.