El escenario del Lollapalooza Chile, históricamente ligado a la celebración de la diversidad musical, se transformó este fin de semana en el epicentro de un grave conflicto político. Durante la jornada en el Parque O’Higgins, una presentación local habría cruzado los límites al exhibir imágenes del presidente argentino, Javier Milei, asociadas a simbología de odio.
La controversia se habría desatado durante el set de la agrupación chilena Candelabro. Según los registros audiovisuales que rápidamente se viralizaron entre los espectadores, el grupo eligió interpretar "Ultraderecha", un tema emblemático de la histórica banda Los Prisioneros. Para acompañar la fuerte crítica de la letra, las pantallas gigantes del escenario principal habrían proyectado una secuencia de fotografías de líderes conservadores con esvásticas en sus frentes.
Además del mandatario de nuestro país, el repudiable montaje visual habría incluido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump; al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu; y al actual presidente chileno, José Antonio Kast.
🇨🇱 | La banda chilena Candelabro generó una fuerte polémica durante su presentación en el festival Lollapalooza Chile al proyectar imágenes de diversas figuras políticas con esvásticas en la frente, incluyendo a Milei, Trump, Netanyahu y Kast. pic.twitter.com/eDE4v2weOx
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) March 14, 2026
La intervención artística no se habría detenido únicamente en la esfera política internacional. Las proyecciones también habrían apuntado a figuras de las fuerzas de seguridad chilenas, como el ex carabinero Claudio Crespo —vinculado a las graves lesiones que sufrió un joven durante el estallido social de 2019—, cerrando la dolorosa secuencia con la frase "Ultra Derecha" en letras rojas.
El tenso episodio generó reacciones divididas en el predio y un repudio casi inmediato en el arco político y en las redes sociales. El incidente abrió un profundo debate diplomático sobre las fronteras de la libertad de expresión artística y la estigmatización mediante símbolos totalitarios hacia figuras elegidas democráticamente.
Hasta el momento, desde la organización del masivo festival no habrían emitido un comunicado oficial para aclarar si los visuales proyectados por la banda contaban con algún tipo de filtro, aprobación o supervisión previa.