Un hecho de extrema gravedad generó conmoción en Sabanalarga, luego de que el alcalde José Chams denunciara públicamente una situación que refleja las consecuencias más crudas de la pobreza y la falta de control sobre redes ilegales de financiamiento.
Según relató el jefe comunal, una familia habría entregado a su hija como garantía de una deuda contraída bajo la modalidad conocida como “gota a gota”. El prestamista, de acuerdo con la denuncia, retuvo a la joven durante un período de entre 30 y 60 días y posteriormente la devolvió embarazada.
“El caso muestra hasta dónde puede llegar la desesperación de algunas familias”, expresó Chams, quien además cuestionó la impunidad con la que operan estos prestamistas informales.
Lo más alarmante es que el hecho no habría sido denunciado formalmente ante la Policía ni la Fiscalía, lo que dificulta la investigación y sanción de los responsables.
El sistema de préstamos “gota a gota”, ampliamente extendido en distintos países de la región, ha sido señalado como una práctica riesgosa que, además de imponer intereses abusivos, suele estar vinculada a mecanismos de extorsión y acceso indebido a datos personales.
El caso reavivó el debate sobre la necesidad de reforzar la presencia del Estado en contextos de vulnerabilidad y de implementar políticas que brinden alternativas financieras seguras, evitando que más familias queden atrapadas en circuitos ilegales con consecuencias devastadoras.