La situación en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo de violencia este miércoles, con una serie de ataques que profundizan la tensión en la región. Los rebeldes hutíes del Yemen aseguraron haber lanzado un nuevo ataque con misiles balísticos contra el sur de Israel, en lo que describieron como la tercera ofensiva de este tipo en el marco de la escalada vinculada al conflicto con Irán.
El vocero militar del grupo, Y. S., afirmó que los proyectiles fueron dirigidos a “objetivos sensibles” y sostuvo que la operación fue exitosa, aunque hasta el momento no hubo confirmaciones independientes. Además, advirtió que las ofensivas continuarán en los próximos días y las vinculó con acciones coordinadas junto a Irán y Hezbollah.
En paralelo, un dramático episodio se registró en la ciudad de Rishon Lezion, donde un niño de 6 años fue atropellado mientras corría hacia un refugio antibombas tras la activación de las sirenas de alerta. El menor, que permanece consciente, fue trasladado a un centro de salud con heridas de carácter moderado.
La jornada también estuvo marcada por un ataque en el centro del país. Un misil balístico impactó en la ciudad de Bnei Brak y dejó al menos 14 personas heridas. Entre ellas, una niña de 11 años se encuentra en estado grave tras ser alcanzada por metralla.
De acuerdo con los reportes médicos, el proyectil portaba una bomba de racimo, un tipo de armamento que libera múltiples submuniciones en una amplia área, lo que incrementa considerablemente el riesgo para la población civil. Equipos de emergencia trabajaron en distintos puntos de impacto dentro de la ciudad, una de las zonas más densamente pobladas del país.
Ante este escenario, organismos internacionales encendieron las alarmas por una posible ampliación del conflicto.