“El buque creía estar a salvo en aguas internacionales. En cambio, fue hundido por un torpedo”, afirmó Hegseth en conferencia de prensa, en un mensaje que eleva la tensión en el escenario bélico.
El funcionario sostuvo además que Washington está “ganando de manera contundente, devastadora y sin piedad” el conflicto contra Irán. En esa línea, advirtió que las fuerzas estadounidenses comenzarán a utilizar bombas de gravedad de precisión, asegurando que cuentan con una disponibilidad “casi ilimitada”.
El hundimiento de la fragata representa uno de los golpes más duros contra la flota iraní desde el inicio de las hostilidades y marca una señal clara de endurecimiento en la estrategia militar estadounidense.
Mientras continúan las operaciones en distintos frentes, la comunidad internacional sigue con preocupación la escalada, ante el riesgo de que el conflicto se expanda y comprometa la seguridad marítima en rutas clave del comercio global.