El mandatario informó a través de su red social Truth Social que la operación fue ejecutada por el Comando Central de Estados Unidos, y aseguró que se trató de “uno de los bombardeos más poderosos de la historia” contra objetivos militares ubicados en la isla.
Sin embargo, Trump aclaró que no se atacó la infraestructura petrolera, pese a que el lugar es considerado el principal nodo de exportación de crudo iraní, desde donde el país envía gran parte de su producción hacia mercados internacionales, especialmente China.
La isla de Kharg, ubicada frente a la ciudad iraní de Bushehr, concentra cerca del 90% de las exportaciones petroleras del país. El territorio, de unos 22 kilómetros cuadrados, permanece bajo estricta custodia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, y su acceso está restringido mediante permisos especiales.
En su mensaje, Trump calificó al enclave como “la joya de la corona de Irán” y advirtió que Estados Unidos cuenta con “el armamento más sofisticado del planeta” para enfrentar cualquier amenaza. Aun así, sostuvo que decidió no destruir las instalaciones petroleras para evitar un impacto mayor en los mercados energéticos internacionales.
El presidente estadounidense también lanzó una advertencia directa sobre el control del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo. “Si Irán interfiere con el libre y seguro paso de los barcos, reconsideraré inmediatamente esta decisión”, afirmó.
Además, el mandatario exigió la rendición de las fuerzas armadas iraníes para evitar una escalada mayor del conflicto y reiteró su postura sobre el programa nuclear del país asiático: “Irán jamás tendrá armas nucleares”, concluyó.
Por qué la isla de Kharg es clave
La isla de Kharg es el principal centro logístico y exportador de petróleo de Irán, lo que la convierte en un objetivo estratégico en cualquier conflicto en la región. Durante la Guerra Irán-Irak en la década de 1980, el lugar fue bombardeado en varias ocasiones por Irak con el objetivo de frenar las exportaciones de crudo iraní.
A pesar de los ataques, Teherán reconstruyó rápidamente las instalaciones y reforzó sus sistemas defensivos, consolidando a Kharg como uno de los puntos energéticos más importantes del golfo Pérsico.
El reciente ataque vuelve a poner el foco internacional sobre la región y aumenta la tensión geopolítica en Medio Oriente, con posibles consecuencias para el mercado global del petróleo.