Un estremecedor caso de abuso infantil salió a la luz en Estados Unidos, donde una mujer fue detenida acusada de inventarle enfermedades a su hijo de apenas tres años, obligarlo a usar silla de ruedas y someterlo a tratamientos médicos innecesarios, incluyendo cirugías.
La acusada, de 31 años, fue arrestada en Texas tras una investigación que se extendió durante varios años y que reveló un patrón de conductas compatibles con el denominado Síndrome de Munchausen por poder, un tipo de abuso en el que un adulto fabrica o provoca enfermedades en un menor.
Según la causa, la mujer aseguraba que su hijo padecía convulsiones, parálisis cerebral y graves trastornos alimenticios. Sin embargo, los estudios médicos descartaron estas condiciones en reiteradas oportunidades.
El caso comenzó a desmoronarse cuando profesionales de la salud detectaron inconsistencias: mientras el niño estaba internado sin la presencia de su madre, podía comer y moverse con normalidad. Incluso intentaba caminar por sus propios medios, pese a que ella insistía en que debía utilizar silla de ruedas.
A pesar de las advertencias médicas, la mujer continuó buscando tratamientos en distintos centros de salud. Entre ellos, logró que le colocaran al niño una sonda de alimentación y solicitó incluso cuidados paliativos, lo que encendió aún más las alarmas.
Las denuncias formales comenzaron en 2025, primero por parte de médicos y luego de una docente, quien aseguró que el menor se desenvolvía con normalidad en el ámbito escolar.
Finalmente, en febrero de 2026, el niño fue retirado de su custodia y trasladado a una familia de acogida, donde, según las autoridades, comenzó a recuperarse favorablemente.
La mujer enfrenta cargos por lesiones graves a un menor y también es investigada por un posible fraude, ya que habría creado campañas para recaudar dinero utilizando las supuestas enfermedades de su hijo.
El caso generó conmoción y volvió a poner en foco este tipo de abuso, difícil de detectar, donde el agresor suele presentarse como un padre dedicado, lo que permite sostener la manipulación durante largos períodos sin ser descubierto.