Un trágico y poco común accidente ocurrió en Samsun, donde un cazador perdió la vida luego de recibir un disparo accidental de su propia escopeta mientras se encontraba de cacería.
La víctima fue identificada como Ozgur Gevrekoglu, de 32 años. De acuerdo con la información difundida por medios locales, el hombre estaba guardando el arma en la parte trasera de su vehículo cuando ocurrió el hecho.
En ese momento, su perro saltó hacia el interior del rodado y, de manera accidental, presionó el gatillo con una de sus patas, lo que provocó que el arma se disparara e impactara contra el cazador.
Tras el incidente, Gevrekoglu fue trasladado de urgencia al Hospital Estatal de Alaçam, donde los médicos intentaron asistirlo. Sin embargo, debido a la gravedad de las heridas sufridas, falleció poco después de ingresar al centro de salud.
La policía inició una investigación para esclarecer lo ocurrido, aunque tras las primeras pericias no se detectaron indicios de un hecho delictivo, por lo que todo apunta a un accidente.
El animal no resultó herido durante el episodio. La muerte del cazador generó conmoción en su comunidad, especialmente porque se había convertido en padre apenas diez días antes de la tragedia.
El caso volvió a poner en evidencia los riesgos que implica el manejo de armas de fuego, incluso en situaciones que pueden parecer rutinarias, donde un mínimo descuido puede derivar en consecuencias fatales.