Irán confirmó este lunes haber atacado al portaviones estadounidense Abraham Lincoln tras los bombardeos israelíes a objetivos estratégicos en Teherán. Según la agencia oficial Irna, cuatro misiles impactaron contra el navío norteamericano, en un contexto de máxima tensión en Medio Oriente.
La ofensiva iraní también alcanzó varias ciudades de Israel, provocando la muerte de al menos nueve personas. El servicio de emergencias israelí confirmó que ocho de las víctimas residían en Beit Shemesh y una en Tel Aviv. Entre los fallecidos se encuentra una mujer filipina de 40 años, que cuidaba a una adulta mayor en la capital israelí.
Previo a estos ataques, la Fuerza Aérea de Israel había ejecutado una ofensiva contra sitios clave en Teherán, elevando la escalada bélica en la región. Varios misiles impactaron además en Tel Aviv y Haifa, generando daños materiales y un clima de alarma permanente entre la población civil.
Los servicios de emergencia y defensa se mantienen en máxima alerta, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la evolución de los hechos, temiendo que la escalada desemboque en un conflicto de mayor envergadura.