La tensión bélica en Medio Oriente escaló drásticamente en las últimas horas. Pese a las fuertes advertencias emitidas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, las fuerzas militares de Irán lanzaron una serie de violentos ataques con proyectiles contra barcos comerciales que navegaban por el estratégico estrecho de Ormuz.
La Oficina de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido confirmó que al menos tres embarcaciones fueron impactadas de lleno. El primer incidente involucró a un carguero que sufrió un grave incendio a bordo producto del ataque, obligando a la tripulación a realizar una evacuación de emergencia en alta mar.
Poco tiempo después, un buque portacontenedores y un granelero corrieron la misma suerte a unos 46 kilómetros de la costa de los Emiratos Árabes Unidos. Si bien los capitanes reportaron daños estructurales severos en los cascos de las naves, confirmaron que todos los tripulantes lograron salir sanos y salvos de la zona de fuego. La Armada Real de Tailandia también reportó ataques sobre sus embarcaciones mercantes.
Amenazas y bloqueos
Este violento episodio eleva a 14 el número de incidentes contra barcos comerciales desde el inicio del conflicto armado a fines de febrero. Las autoridades británicas ya desplegaron un equipo de investigación para evaluar la magnitud real de los daños y garantizar la seguridad en el corredor marítimo.
Lejos de buscar apaciguar el conflicto, el comandante naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán, Alireza Tangsiri, redobló la apuesta y amenazó directamente a las potencias occidentales.
"La afirmación de que un petrolero cruza el Estrecho de Ormuz con escolta militar estadounidense es completamente falsa. Cualquier paso de la flota estadounidense y sus aliados será bloqueado por misiles iraníes y drones kamikaze", sentenció el jefe militar, dejando en claro que el corredor comercial se convirtió en un nuevo campo de batalla.