Israel lanzó una campaña militar ofensiva contra Hizbulá y advirtió que los combates podrían extenderse durante varios días, en un nuevo escenario de escalada en la frontera norte.
El anuncio fue realizado por el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, quien señaló que las fuerzas armadas deben prepararse para un período prolongado de enfrentamientos, con acciones ofensivas continuas y un refuerzo de la defensa en todo el territorio.
La ofensiva se produce luego de que el grupo libanés, aliado de Irán, realizara ataques con misiles y drones durante la noche contra posiciones israelíes. Según los primeros reportes, no se registraron víctimas ni daños materiales, aunque el episodio marcó el primer ataque de este tipo desde el alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024 entre Israel y Líbano.
En paralelo, el Ejército israelí movilizó a unos 100.000 reservistas ante la posibilidad de un conflicto de múltiples frentes, en un contexto de creciente tensión regional que se intensificó tras recientes operaciones militares contra objetivos iraníes.
La situación se mantiene en desarrollo y genera preocupación internacional por el riesgo de una escalada mayor en Medio Oriente.