El conflicto bélico en Medio Oriente sumó un nuevo y alarmante capítulo durante este domingo. Tras vencerse el plazo de 48 horas impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para desbloquear el estratégico estrecho de Ormuz, el ejército de Irán rechazó de forma categórica el ultimátum y respondió con una andanada de drones y misiles contra objetivos en Israel y Kuwait.
La escalada de tensión alcanzó niveles críticos luego de que el mandatario norteamericano advirtiera, a través de sus redes sociales, sobre su intención de destruir la infraestructura vital del país persa si no se aceptaban de inmediato sus condiciones. "El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos", fue el duro mensaje de Trump que antecedió a las represalias.
La contundente respuesta de Teherán
Lejos de retroceder, la cúpula militar iraní decidió redoblar la apuesta. Según la información difundida por la Agencia Noticias Argentinas, el mando militar del país persa calificó la amenaza del líder republicano como “una acción impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida”.
En esta misma línea de hostilidad creciente, el general Ali Abdollahi Aliabadi emitió un fuerte comunicado desde el Comando Militar Central para dejar en claro la postura innegociable de la república islámica frente al asedio. Haciéndose eco de las propias palabras de Trump, el general lanzó una tajante advertencia: "El simple significado de este mensaje es que las puertas del infierno se abrirán para ustedes".
Defensas en alerta máxima
Este nuevo cruce de declaraciones y proyectiles se dio tras un ataque registrado cerca de una planta nuclear iraní, el cual obligó a realizar evacuaciones de emergencia en la región. El hecho se suma a la guerra abierta que se desató el pasado 28 de febrero con la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos.
Durante la intensa jornada del domingo, los sistemas de defensa aérea de Kuwait e Israel reportaron máxima actividad para intentar repeler los últimos ataques provenientes del territorio iraní. En paralelo, el ejército israelí también confirmó la detección de nuevos lanzamientos de misiles originados desde Yemen, marcando un punto de no retorno en el conflicto internacional.