El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, confirmó que mantuvo una comunicación telefónica con el mandatario estadounidense Donald Trump hace alrededor de diez días, calificando el intercambio como “cordial” y “en un tono de respeto”.
Maduro explicó que la llamada fue realizada desde la Casa Blanca hacia el Palacio de Miraflores y que la conversación se dio con apertura y prudencia. Señaló que, si este contacto inicial representa un camino hacia un “diálogo respetuoso, Estado a Estado”, entonces considera que la diplomacia debe ser bienvenida.
El mandatario venezolano sostuvo que su gobierno continuará priorizando la paz, la dignidad nacional y el respeto a la soberanía del país. Afirmó que mantiene la esperanza de que “todo salga bien” pese al difícil escenario que mantiene Caracas con Washington.
El reconocimiento de la llamada ocurre en medio de un período de tensión creciente, marcado por un aumento de la presión política y militar de Estados Unidos sobre Venezuela, incluida la presencia de una operación naval en el Caribe, denunciada por el gobierno venezolano como una amenaza a su soberanía.
Maduro evitó detallar los temas tratados, pero remarcó que apuesta a la vía diplomática como herramienta para evitar confrontaciones y avanzar hacia soluciones pacíficas. Enfatizó que esperará a que “el diálogo rinda frutos” antes de evaluar próximos pasos.