Los medios iraníes confirmaron este lunes la muerte de Mansoureh Khojasteh Bagherzadeh, esposa del ayatolá Alí Jamenei, a raíz de las heridas que había sufrido durante el ataque del fin de semana en el que también falleció el líder supremo de Irán.
La mujer, de 79 años, se encontraba internada en estado de coma desde el sábado. La información fue difundida por la agencia Tasnim, que indicó que el deceso se produjo como consecuencia directa de las lesiones ocasionadas en ese episodio.
En paralelo, desde Estados Unidos el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, aseguró que las operaciones militares contra Irán continuarán y que “llevarán algo de tiempo” hasta alcanzar los objetivos previstos.
Durante una conferencia en el Pentágono, el funcionario sostuvo que la ofensiva se encuentra en una fase inicial tras más de 57 horas de acciones continuadas y advirtió que el despliegue podría ampliarse con el envío de más tropas.
Caine explicó que los ataques se concentraron en centros de mando, infraestructuras estratégicas, fuerzas navales, bases de misiles balísticos y sistemas de inteligencia, además de operaciones en el plano cibernético. Según indicó, el efecto combinado permitió establecer superioridad aérea, aunque reconoció que el escenario sigue siendo dinámico y con riesgos.