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El Mundo Samba con conciencia animal

Perros protestaron en el Carnaval de Río contra el maltrato

Más de 300 personas participaron del Blocao en el Carnaval de Río de Janeiro. Entre disfraces y música, exigieron justicia por Orelha y reclamaron mayor protección frente a la crueldad animal.

En medio del brillo y el ritmo del Carnaval de Río de Janeiro, una postal diferente captó la atención de vecinos y turistas: decenas de perros disfrazados de caimanes, hadas y superhéroes marcharon junto a sus dueños para alzar la voz contra el maltrato animal.

El escenario fue el tradicional Blocao, una fiesta callejera que desde hace más de dos décadas forma parte del calendario carnavalesco en Río de Janeiro. El encuentro tuvo lugar en el barrio de Barra da Tijuca, donde alrededor de 300 personas se congregaron con sus mascotas bajo temperaturas que alcanzaron los 30 grados.

El término Blocao combina “bloco” —como se denomina a las comparsas callejeras del Carnaval— y “cao”, perro en portugués. Pero este año el evento fue más que una celebración: se convirtió en un espacio de memoria y reclamo.

Durante la jornada, los asistentes recordaron a Orelha, el perro asesinado en enero en un caso que generó indignación en Brasil. Se agitaron cintas blancas y se entonaron canciones en su homenaje, mientras se exigía justicia. La policía del estado de Santa Catarina acusó a un adolescente de 15 años por el ataque, quien sería juzgado bajo el sistema juvenil, aunque su defensa rechaza la acusación.

“Los perros son parte de nuestras familias. Cuando estamos tristes, ellos están con nosotros; por eso, cuando estamos felices, ellos también deben estarlo”, expresó Marco Antonio Marinho, organizador del evento.

Para garantizar el bienestar de los animales, se instalaron puestos de hidratación y zonas de sombra, una medida clave ante el intenso calor. En años anteriores, el pavimento caliente había generado preocupación por posibles lesiones en las patas de los canes.

Así, entre samba, disfraces y ladridos, el Blocao volvió a demostrar que el Carnaval también puede ser un espacio de conciencia social. Esta vez, el mensaje fue claro: no hay fiesta posible sin respeto por quienes no tienen voz.

Fuente: https://chatgpt.com/g/g-p-698fad3ff54c819197d70189b8485ee5-escritura-nuevo-diario/c/699106ef-a808-8328-8f7f-dea1f817ec34
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