En la previa de una nueva audiencia en Estados Unidos, el entorno de Nicolás Maduro buscó transmitir una imagen de fortaleza en medio del complejo escenario judicial que enfrenta el exmandatario.
Su hijo, Nicolás Maduro Guerra, afirmó que su padre se encuentra “muy bien” físicamente y que incluso ha mejorado su estado a partir de una rutina diaria de ejercicios. Según sostuvo, en la próxima comparecencia se lo verá “más delgado” y con un perfil atlético.
El dirigente también aseguró que tanto Maduro como su esposa, Cilia Flores, mantienen “ánimo y firmeza” mientras atraviesan el proceso judicial en territorio estadounidense.
La audiencia, que se realizará en Nueva York, tendrá carácter procesal y servirá para revisar el avance del expediente, el intercambio de pruebas y los próximos pasos del caso. Nicolás Maduro permanece detenido desde enero de 2026 tras ser capturado en Caracas y trasladado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por narcotráfico, conspiración y delitos vinculados al uso de armas .
En su primera comparecencia ante la justicia, el exmandatario se declaró no culpable y se definió como “prisionero de guerra”, denunciando haber sido capturado en su residencia en la capital venezolana.
El caso tiene un fuerte componente político y diplomático. La fiscalía estadounidense lo acusa de integrar una estructura conocida como “Cártel de los Soles”, vinculada al envío de cocaína hacia Estados Unidos, mientras que la defensa cuestiona el proceso y ha solicitado incluso la anulación del juicio, alegando dificultades para financiar su estrategia legal debido a sanciones económicas.
En este contexto, la próxima audiencia será clave para definir el rumbo de una causa que podría extenderse durante años y que mantiene en vilo tanto a la política venezolana como a la relación entre Caracas y Washington.