Una innovación médica sin precedentes se puso en marcha en Rusia, donde un paciente de 60 años recibió el primer tratamiento experimental con una vacuna personalizada contra el cáncer. El caso abre nuevas expectativas en la lucha contra la enfermedad.
El procedimiento se realizó en la región de Kursk, donde el hombre, diagnosticado con melanoma cutáneo, fue tratado con la vacuna denominada NeoOncovac. El desarrollo fue impulsado por el Centro Nacional de Investigación Radiológica Médica del Ministerio de Salud ruso junto al Instituto Gamaleya.
A diferencia de las vacunas tradicionales, esta terapia no busca prevenir, sino tratar el cáncer. Su mecanismo consiste en estimular el sistema inmunológico del paciente para que reconozca y ataque las células tumorales, utilizando tecnología de ARN mensajero combinada con inmunoterapia.
El proceso de elaboración es completamente personalizado: cada dosis se diseña a partir del perfil genético del tumor del paciente, lo que permite un abordaje más preciso y reduce el daño a tejidos sanos. La fabricación demora entre tres y cuatro meses desde la obtención de la muestra tumoral.
El tratamiento incluye una primera etapa de inmunoterapia y luego la aplicación de la vacuna en un esquema progresivo: dosis en los días 1, 8 y 15, seguidas de aplicaciones cada 21 días, con un máximo de diez administraciones.
Según explicaron los especialistas, esta terapia está dirigida a pacientes con melanoma en distintas etapas, incluso en casos avanzados o metastásicos, y podría utilizarse también como tratamiento complementario tras cirugías.
Desde el ámbito científico destacaron que este avance representa un nuevo paradigma en oncología, ya que no solo apunta a combatir la enfermedad, sino a “entrenar” al sistema inmune para actuar con precisión contra las células cancerígenas.
Si los resultados son positivos, las autoridades no descartan ampliar esta tecnología a otros tipos de cáncer en el futuro, lo que podría marcar un antes y un después en los tratamientos personalizados.