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El Mundo

Se rompió la ventanilla de un avión en el aire y succionó a un pasajero hacia el exterior

Un fragmento del motor habría impactado contra la ventanilla, rompiendo así el cristal. Su mujer lo sostuvo de las piernas para evitar que el hombre sufra un daño mayor. Mirá los videos del avión.

La habitual tranquilidad de un vuelo comercial se transformó en una verdadera película de terror en las alturas. Un Boeing 737-800 de la compañía Ryanair, que cubría la ruta entre Salónica (Grecia) y Memmingen (Alemania), tuvo que regresar de urgencia tras sufrir la explosión de una ventanilla a 20.000 pies de altura, desatando una brutal descompresión en la cabina.

El dramático incidente ocurrió pocos minutos después del despegue. Según el estremecedor relato de los testigos, un fuerte estruendo —similar al de una explosión— sacudió por completo la aeronave y, en cuestión de segundos, la ventanilla salió despedida al vacío.

La violencia de la descompresión provocó que el pasajero que viajaba junto al cristal destrozado, un ciudadano serbio de 61 años, fuera parcialmente succionado hacia el exterior. Su cabeza y parte de los hombros quedaron literalmente fuera del avión, mientras el resto de su cuerpo permanecía sujeto únicamente por el cinturón de seguridad.

En medio del pánico, los gritos y la desesperación, se vivió una escena heroica. La esposa del hombre reaccionó de inmediato y lo sostuvo con todas sus fuerzas de las piernas, mientras otros pasajeros corrían por el pasillo para ayudarla. Entre varias personas lograron tirar de él, introducirlo nuevamente en la cabina e inmovilizarlo para ponerlo a salvo.

"Se escuchó un ruido muy fuerte y el avión comenzó a perder altura inmediatamente. Hubo gritos por todos lados y nadie entendía qué estaba pasando", relató una de las pasajeras, quien llegó a creer que alguien había abierto una puerta de emergencia. Otro testigo fue aún más crudo al recordar el momento: "La cabeza del pasajero estaba completamente fuera. Por suerte nunca se quitó el cinturón".

 

Descenso de emergencia y heridos Mientras los pasajeros luchaban por salvar al hombre, las máscaras de oxígeno se desplegaron automáticamente y el piloto inició un descenso en picada de emergencia para estabilizar la presión. Finalmente, tras una hora y 14 minutos de extrema tensión, el comandante logró aterrizar la aeronave sin mayores inconvenientes en el aeropuerto de Salónica. En la pista, un fuerte operativo médico esperaba a los afectados. El ciudadano serbio recibió atención inmediata por una lesión en el cuello, abrasiones y quemaduras superficiales producto del roce y la fuerza del viento, aunque su principal afección era el severo estado de shock. A su vez, una mujer embarazada fue trasladada preventivamente a un hospital local, donde horas más tarde recibió el alta al comprobarse que su bebé estaba en perfecto estado. Un fragmento del motor, la principal hipótesis A través de un comunicado oficial, Ryanair confirmó el aterrizaje de emergencia, la posterior asistencia en la terminal y la reubicación de los pasajeros en otro avión para completar su viaje a Alemania. Mientras tanto, las autoridades aeronáuticas mantienen abierta una exhaustiva investigación. La hipótesis preliminar más fuerte sostiene que un pequeño fragmento desprendido de uno de los motores habría impactado de lleno contra el cristal, causando la letal rotura. Más allá de las pericias técnicas, el brutal episodio dejó una lección vital que hoy recorre el mundo y que fue remarcada tanto por los investigadores como por los propios pasajeros: la importancia innegociable de mantener siempre abrochado el cinturón de seguridad durante todo el vuelo.

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