La medida afecta a Tennessee, Georgia, Carolina del Norte, Maryland, Arkansas, Kentucky, Louisiana, Mississippi, Indiana y Virginia Occidental, sumándose a declaraciones previas en Carolina del Sur y Virginia. Trump informó que la Casa Blanca trabaja junto a los gobernadores y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para coordinar recursos y asistencia frente al temporal. Las declaraciones de emergencia permiten a los estados agilizar el acceso a ayuda federal y eliminar temporalmente barreras administrativas. En total, al menos 20 estados han adoptado medidas similares ante el riesgo de nevadas, lluvias heladas, temperaturas extremas y fuertes vientos que podrían afectar infraestructura crítica y transporte.
El impacto ya se siente en varias regiones. En Louisiana, unos 43.000 usuarios permanecían sin electricidad, mientras que en Texas la cifra superaba los 57.000 hogares y comercios afectados. Oklahoma y Arkansas registraron nevadas de hasta 15 centímetros, complicando la movilidad y los servicios esenciales. Las autoridades alertaron que los cortes eléctricos podrían empeorar a medida que la tormenta avance hacia el este del país.
En Nueva York, el frío polar provocó la muerte de tres personas —dos en Brooklyn y una en Manhattan—, sin signos visibles de trauma, según el Departamento de Policía de Nueva York. Se trata del período de frío sostenido más intenso en casi ocho años, con temperaturas que descendieron hasta los 10 grados bajo cero y sensaciones térmicas entre 0 y -10°C. El alcalde Zohran Mamdani activó el “Código Azul”, garantizando refugios y asistencia a personas en situación de calle.
El transporte aéreo también se vio seriamente afectado: más de 9.000 vuelos fueron cancelados entre sábado y domingo, con demoras generalizadas en aeropuertos internacionales como Dallas–Fort Worth, Charlotte Douglas y Hartsfield-Jackson en Atlanta, afectando a decenas de miles de pasajeros.
Frente a este escenario, las autoridades llamaron a la población a extremar precauciones, evitar desplazamientos innecesarios y seguir las indicaciones de los organismos de emergencia mientras la tormenta Fern continúa su avance por gran parte del país.