En medio de un clima cada vez más tenso en Medio Oriente, Donald Trump advirtió que Estados Unidos “destruirá por completo” el yacimiento de gas de South Pars, en Irán, si ese país vuelve a atacar a Qatar.
El mensaje fue difundido a través de sus redes sociales, luego de que Irán lanzara un ataque contra instalaciones de gas natural licuado en territorio qatarí. Ese episodio se dio tras una ofensiva previa de Israel contra el mismo yacimiento marítimo, ubicado en el Golfo Pérsico y compartido entre Irán y Qatar.
En su publicación, Trump aseguró que ni Estados Unidos ni Qatar tenían conocimiento previo del ataque israelí y remarcó que Doha no tuvo ningún tipo de participación. También sostuvo que Israel no volverá a atacar ese enclave energético, salvo que Irán decida avanzar nuevamente contra Qatar.
En ese escenario, fue contundente: si Teherán repite una agresión, Washington responderá con una acción “masiva” capaz de arrasar completamente el yacimiento, uno de los más importantes del mundo en materia de gas.
Mientras tanto, en paralelo al endurecimiento del discurso, el Pentágono avanza en un pedido millonario para sostener el frente militar. El Departamento de Defensa evalúa solicitar al Congreso más de 200.000 millones de dólares para financiar operaciones y reforzar la producción de armamento, en un contexto donde los recursos comenzaron a resentirse tras las primeras semanas de conflicto.
El costo de las acciones militares ya habría superado los 11.000 millones de dólares en su primera semana, y la eventual aprobación de nuevos fondos podría abrir un fuerte debate político en Estados Unidos.