El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes un acuerdo de alto el fuego temporal de tres días entre Rusia y Ucrania, con el objetivo de reducir la escalada bélica y abrir una nueva instancia de negociaciones diplomáticas para intentar avanzar hacia una solución más amplia del conflicto.
La tregua comenzará a regir desde este sábado y se extenderá hasta el 11 de mayo, en coincidencia con los actos por el Día de la Victoria en Moscú, la tradicional conmemoración rusa del triunfo soviético sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
A través de su red social Truth Social, Trump expresó optimismo respecto al alcance de la medida. “Esperemos que sea el principio del fin de una guerra muy larga, mortífera y difícil”, señaló el mandatario estadounidense. El acuerdo también contempla un intercambio masivo de prisioneros, con la liberación de mil detenidos por cada bando, lo que representaría uno de los mayores canjes humanitarios desde el inicio de la invasión en 2022.
El anuncio se produjo luego de contactos diplomáticos entre Washington, Moscú y Kiev. Tanto Vladimir Putin como Volodimir Zelenski confirmaron la pausa temporal, aunque desde Ucrania persisten fuertes reservas sobre las verdaderas intenciones del Kremlin. Las autoridades ucranianas consideran que Rusia busca principalmente garantizar la seguridad de su desfile militar en la Plaza Roja y cuestionan el uso político de la fecha histórica.
A pesar del anuncio, en distintos sectores del frente continuaron registrándose ataques y bombardeos durante las últimas horas, lo que refleja la fragilidad del entendimiento y las dificultades para sostener incluso una pausa limitada en un conflicto que lleva más de cuatro años.
Mientras la comunidad internacional sigue con atención el desarrollo del alto el fuego, la tregua aparece como una oportunidad diplomática significativa, aunque persisten las dudas sobre si podrá transformarse en un paso concreto hacia negociaciones de paz duraderas.