Lo que comenzó como un encuentro consensuado a través de la aplicación Grindr terminó en una tragedia con consecuencias penales en Manchester.
Michael Barron, de 38 años y actor con participaciones en las series Hollyoaks y Emmerdale, perdió la vida tras una sesión de aproximadamente 30 minutos de estrangulamiento y asfixia dentro de prácticas sexuales extremas. Según se ventiló durante el juicio, el encuentro incluyó maniobras que restringieron la respiración del intérprete hasta provocarle un paro cardíaco fatal.
El acusado, Josh Baxter, sostuvo que todo fue consensuado. Sin embargo, durante el proceso judicial en la Corte de Minshull Street se expuso que había buscado en internet información sobre los riesgos de la asfixia semanas antes del hecho y que, además, habría incentivado a Barron a consumir alcohol en exceso antes del encuentro.
La jueza Tina Landale concluyó que Baxter actuó con intención al aplicar el estrangulamiento y lo condenó a cuatro años de prisión por ese delito y por causar lesiones graves.
El caso reabrió el debate en el Reino Unido sobre los límites del consentimiento en prácticas sexuales de riesgo y la responsabilidad penal cuando las acciones derivan en consecuencias fatales.