Un hecho de extrema gravedad generó conmoción luego de que un niño de apenas 2 años diera positivo para cocaína tras ser atendido en un centro de salud de Managua. El caso salió a la luz a partir de la denuncia de su madre, quien advirtió un cambio repentino en el comportamiento del pequeño.
Según su testimonio, el menor había permanecido durante varios días con su padre y, al regresar a su hogar, presentaba signos inusuales que encendieron las alarmas. Ante esta situación, decidió trasladarlo de inmediato a un hospital, donde los estudios confirmaron la presencia de la sustancia en su organismo.
De acuerdo con la denuncia, la mujer —quien se encuentra separada del hombre— lo señaló como consumidor y aseguró que este le habría suministrado la droga al niño con la intención de “calmarlo”. A raíz de ello, se iniciaron actuaciones judiciales para determinar responsabilidades y esclarecer lo ocurrido.
El menor permanece internado en observación, con evolución favorable y bajo seguimiento médico, mientras la Justicia avanza en la investigación de un caso que generó una fuerte indignación y volvió a poner en agenda la necesidad de proteger a los niños en contextos de vulnerabilidad.