Un grave episodio se registró en una institución educativa de Soledad, en el departamento colombiano de Atlántico, donde un estudiante de 12 años llevó dos termos al colegio: uno con agua y otro con cloro, con la intención de evitar que sus compañeros le quitaran su bebida.
De acuerdo con la información conocida, el menor habría sido víctima de burlas y situaciones reiteradas de acoso escolar, lo que lo llevó a tomar esta peligrosa decisión. Sin embargo, la situación derivó en un hecho aún más delicado cuando otro alumno, que no estaba involucrado en el conflicto, bebió accidentalmente del recipiente que contenía cloro.
El niño afectado debió ser trasladado de urgencia a un centro de salud debido a una intoxicación, lo que encendió las alarmas entre docentes, directivos y familias.
En medio de la investigación, el estudiante que llevó el termo confesó que incluso había considerado utilizar veneno para ratas, lo que profundizó la preocupación por el caso.
Tras lo ocurrido, autoridades del establecimiento educativo mantuvieron una reunión con los padres de los alumnos para analizar lo sucedido y definir medidas preventivas que eviten situaciones similares en el futuro.
El episodio reabrió el debate sobre el acoso escolar y la importancia de intervenir a tiempo, así como también sobre los riesgos de reacciones extremas ante situaciones de hostigamiento.