Un niño de apenas cinco años terminó con severas quemaduras en el 45% de su cuerpo luego de que una mujer le arrojara una cubeta con agua hirviendo en la ciudad de Nagpur, en India.
La víctima fue identificada como Om Harish Wange, quien se encontraba jugando con una botella rociadora de agua, aparentemente vinculada a las celebraciones del festival de Holi. Durante el juego, el niño habría salpicado accidentalmente a su abuela.
De acuerdo con las primeras informaciones, la mujer reaccionó con enojo ante la situación: primero le quitó el juguete y luego le arrojó un recipiente con agua caliente, provocándole graves lesiones.
Tras el ataque, el pequeño fue trasladado de urgencia a un hospital, donde los médicos confirmaron que presentaba quemaduras en casi la mitad de su cuerpo, por lo que permanece bajo tratamiento especializado.
Las autoridades locales iniciaron una investigación para esclarecer lo ocurrido. Como parte de las pericias, se están revisando cámaras de seguridad de la zona con el objetivo de reconstruir la secuencia del hecho y determinar las responsabilidades correspondientes.
El caso generó conmoción en la comunidad y volvió a poner en debate cómo una reacción impulsiva puede desencadenar consecuencias irreparables.