Una turista canadiense de 55 años sufrió la amputación de ambas manos tras ser atacada por un tiburón mientras se encontraba de vacaciones en Providenciales, en el archipiélago de Turks y Caicos.
La víctima, identificada como Nathalie Ross, fue mordida por el animal —de aproximadamente dos metros de largo— cuando intentaba tomarle una fotografía en aguas poco profundas, según informaron medios locales.
El ataque ocurrió el 7 de febrero de 2025 y, pese a la rápida intervención de su esposo, las heridas provocadas fueron de extrema gravedad. La mujer fue asistida en la playa por personas presentes en el lugar y posteriormente trasladada a un hospital cercano.
Debido a la complejidad de su estado, Ross fue evacuada a Canadá para continuar con su tratamiento médico.
Tras el incidente, las autoridades locales dispusieron el cierre preventivo del área donde ocurrió el ataque y emitieron advertencias a turistas y residentes para evitar interactuar con la fauna marina.
El caso generó conmoción y reavivó el debate sobre los riesgos de acercarse a animales salvajes en su hábitat natural.