Un hecho que pudo terminar en una masacre fue evitado gracias a la rápida y valiente intervención del director de la Pauls Valley High School, en Estados Unidos.
El episodio ocurrió cuando un exalumno, identificado como Victor Lee Hawkins, de 20 años, ingresó al establecimiento armado con dos pistolas semiautomáticas. Según la investigación, el joven apuntó contra estudiantes y efectuó disparos que, afortunadamente, no hirieron a ninguno.
En medio de la situación, el director Kirk Moore intervino de inmediato: se abalanzó sobre el agresor, logró derribarlo y le quitó una de las armas. Luego consiguió inmovilizarlo hasta la llegada de la policía, aunque durante el forcejeo recibió un disparo en una pierna.
Las autoridades indicaron que el atacante tenía la intención de replicar un episodio similar a la Masacre de Columbine, con un plan que incluía asesinar a estudiantes, al propio director y luego quitarse la vida.
El agresor fue detenido en el lugar, se declaró inocente y permanece bajo custodia con una fianza fijada en un millón de dólares. La acción del directivo fue clave para evitar un desenlace con múltiples víctimas y generó un fuerte reconocimiento en la comunidad.