Una joven de 24 años falleció tras permanecer nueve días internada en estado crítico, luego de haber sido atacada por otra mujer que la roció con alcohol y la prendió fuego en Brasil.
La víctima, que trabajaba como cajera en un supermercado, había ingresado a un centro de salud con quemaduras graves que afectaban cerca del 40% de su cuerpo. A pesar de los esfuerzos médicos, la gravedad de las lesiones resultó irreversible.
Según la investigación, el ataque habría sido premeditado y estaría vinculado a un conflicto previo relacionado con la pareja de la acusada. Fuentes policiales indicaron que el detonante fue un intercambio de palabras entre la víctima y el novio de la agresora.
Además, cámaras de seguridad registraron a la sospechosa retirándose del lugar tras el hecho, con una botella de alcohol visible entre sus pertenencias, lo que refuerza la hipótesis de que el crimen fue planificado.
El caso generó conmoción y quedó bajo investigación judicial, mientras se buscan determinar todas las circunstancias del ataque.