En un mensaje urgente difundido a través de redes sociales, el gobierno de Estados Unidos ordenó a sus ciudadanos abandonar de inmediato el Medio Oriente, en medio de una escalada militar que ya dejó decenas de víctimas y amenaza con extenderse en toda la región.
La advertencia fue emitida por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, que instó a salir “ahora por medios comerciales debido a graves riesgos de seguridad”. El alerta abarca Bahréin, Egipto, Irán, Irak, Israel, Cisjordania, Franja de Gaza, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.
La decisión se produjo luego de que Washington e Israel iniciaran ataques aéreos masivos contra territorio iraní durante el fin de semana. Como respuesta, Teherán lanzó misiles contra suelo israelí que, según reportes oficiales, dejaron al menos diez muertos.
El presidente Donald Trump aseguró que las operaciones militares continuarán “con toda fuerza”, aunque no descartó la posibilidad de un diálogo futuro con un nuevo liderazgo iraní. En la misma línea, el secretario de Estado Marco Rubio sostuvo que los objetivos estratégicos “pueden lograrse sin fuerzas terrestres”, aunque aclaró que el mandatario mantiene todas las opciones sobre la mesa.
Además, Rubio precisó que la ofensiva apunta a destruir lanzadores de misiles balísticos, arsenales, capacidad de fabricación militar, drones de ataque y componentes navales iraníes. Mientras tanto, desde Irán confirmaron que su líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, murió en los bombardeos del sábado, un hecho que profundiza aún más la incertidumbre regional.
La advertencia de Washington encendió las alarmas diplomáticas y comerciales en toda la región, ante el temor de que el conflicto derive en una guerra abierta de mayores dimensiones.