Investigaciones financiadas por la NASA confirmaron que la rotación de la Tierra se está desacelerando de manera progresiva, un fenómeno natural que ocurre desde hace millones de años y que continúa en la actualidad.
Según explicaron los científicos, este proceso se debe a múltiples factores combinados. Entre ellos se destacan la influencia gravitatoria de la Luna, que actúa como un freno constante sobre la rotación del planeta, y el derretimiento de glaciares, que provoca una redistribución de las masas de agua. A esto se suma el aumento del nivel del mar, que también contribuye a modificar el equilibrio y el movimiento terrestre.
Estos cambios generan un leve desplazamiento del eje de rotación y provocan que los días se alarguen de manera casi imperceptible. La variación es tan mínima que solo puede ser detectada mediante mediciones científicas de altísima precisión.
Los especialistas aclararon que este fenómeno no tendrá ningún impacto en la vida cotidiana ni en el funcionamiento actual del planeta. De hecho, estiman que recién dentro de cientos de millones de años la duración de un día podría llegar a extenderse hasta las 25 horas.
Desde la comunidad científica subrayan que se trata de un proceso natural y extremadamente lento, que forma parte de la evolución dinámica de la Tierra y de su interacción permanente con otros cuerpos del sistema solar.