El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró que durante los casi 20 años de gobiernos del Movimiento al Socialismo se habrían desviado más de 15.000 millones de dólares del Estado. Indicó que su administración está realizando una especie de “autopsia” institucional para exponer el alcance de las irregularidades heredadas.
Paz afirmó que las primeras revisiones ya detectaron numerosos hechos de corrupción en diversas áreas del aparato estatal y advirtió que habrá responsables. “Esto no es un tema político; nos han quitado una parte del futuro del país”, sostuvo el mandatario.
Como ejemplo, mencionó la adquisición de radares para controlar el espacio aéreo por 360 millones de euros, que, según explicó, llevan más de una década sin operar. También denunció la existencia de una red de corrupción en el Ministerio de Hidrocarburos, YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos.
El presidente agregó que el presupuesto recibido por su gobierno estaba prácticamente vacío y acusó a la gestión anterior de haber consumido todos los recursos disponibles. “No dejaron fondos para la nueva administración”, expresó.
Paz remarcó que su gobierno no actuará por motivaciones políticas, sino con el objetivo de transparentar la gestión pública. Anticipó que presentará denuncias formales y aseguró que no habrá impunidad para quienes resulten involucrados.