Cientos de miles de mujeres coparon anoche el microcentro porteño por el Día Internacional de la Mujer, con un fuerte reclamo contra los femicidios y a favor del aborto.
En un clima pacífico, los pañuelos verdes a favor del aborto tiñeron la Plaza de Mayo y el Congreso desde las primeras horas de la tarde hasta entrada la noche. La marcha se replicó en varias ciudades del país y en el resto del mundo, y estuvo acompañada por el tercer paro internacional de mujeres.
Por el contrario, no se divisaron los pañuelos celestes de los detractores del aborto. Y sí se vieron miles de pañuelos violetas que simbolizan la lucha contra la violencia de género y los femicidios. También hubo pañuelos naranjas, que reclaman la división entre el Estado y la Iglesia.
Fueron la Iglesia y la figura del presidente Mauricio Macri los blancos principales de los cantitos de las manifestantes. “Fuera Macri”, gritaron a metros de la Rosada. En el medio de la plaza se colocó un pasacalles que cuestionaba a Macri y a “los gobernadores ajustadores”.
La lectura del documento oficial se demoró porque las centrales obreras se bajaron a último momento del evento y no aportaron los fondos para pagar a los sonidistas que armaron el escenario en Plaza de Mayo.
Por ese motivo, las organizadoras debieron pasar la gorra para reunir 100 mil pesos, puesto que los sonidistas se negaban a habilitar los micrófonos sin el pago anticipado.
“Paramos porque el ajuste de Macri y los gobernadores ajustadores pauperiza nuestras vidas y el presupuesto del FMI votado por el Congreso dice que nuestras vidas valen menos que un boleto de colectivo”, rezó el documento que leyó Taty Almeida, una de las Madres de Plaza de Mayo.