Macri sostuvo ayer que “no hay un Estado mágico” que proporcione “una solución mágica” para los problemas de la Argentina y ratificó que el rumbo elegido por el Gobierno “es con certeza el camino correcto, más allá de las dificultades del presente”. Macri dijo que el Gobierno ha generado “un shock de realidad para muchos argentinos”, a partir de las medidas que adoptó para cambiar la situación del país en forma definitiva y dejar atrás décadas de inestabilidad y de “modelos autoritarios”. Seguidamente, expresó que “nosotros estamos acá porque una parte de los argentinos que decidió decir basta”, añadió y apuntó que “lo que vinimos a hacer es decirle a un montón de gente que ahora hay un lugar distinto y una variedad increíble de oportunidades para el país. “Nosotros tiramos sobre la mesa una cantidad de verdades y realidades”, puntualizó y subrayó que es necesario “entender las limitaciones de lo que tenemos” en materia de recursos para iniciar el camino del equilibrio, lo cual significa establecer las bases para desterrar los procesos inflacionarios, informó la Presidencia de la Nación en un comunicado.
Dijo que “acá estamos para eso, para cuidar que ese recurso escaso genere futuro y una oportunidad distinta a los argentinos” y que el hecho de que se entienda en todos los niveles del país que no hay “soluciones mágicas”, constituye “un golpe de maduración” de toda la sociedad. El jefe de Estado destacó que un presupuesto equilibrado le posibilitará a la gente “salir de la estafa que es la inacción” y tener la oportunidad de acceder al financiamiento para poder desarrollarse, y enfatizó que “justicia social es ocuparse de los más pobres” significa también que el país tenga una moneda que conserve su valor.