Desnudo, sentado en una cama y con una mirada desafiante. Esa fue la primera imagen que encontraron los penitenciarios cuando abrieron la celda número 2 del pabellón 4 del penal Boulogne Sur Mer. Inmediatamente después, Nicolás Gil Pereg (37), el israelí acusado por el doble crimen de su madre y su tía en Mendoza, comenzó a actuar de una forma insólita: lanzó arañazos y maulló, imitando a un gato.
La escena ocurrió el miércoles 6 de marzo a las 16.51 y quedó registrada en un video que se viralizó en las últimas horas. Según un video al que accedió Clarín, los guardiacárceles que intentaron trasladar al hombre de 37 para realizar un control sanitario filmaron toda la secuencia, tal cual lo marca el protocolo. Como se negó a ser trasladado para que lo atendiera un médico y no acataba las órdenes, los agentes abortaron el operativo.
De todas maneras, la reacción del israelí no sorprendió demasiado a los penitenciarios, ya que ese tipo de posturas extrañas se repiten casi diariamente. Entre otras actitudes poco habituales, se desnuda y orina o defeca en el piso del lugar.
Sin embargo, las pericias psiquiátricas determinaron que Gil Pereg comprende la criminalidad de sus actos y que está ubicado en tiempo y espacio. Los profesionales que analizaron su conducta lo tacharon como una persona descalificante, desafiante, poco colaborativa, con actitud hostil y evasiva.