En enero pasado, la Argentina había conseguido un apoyo de la Justicia norteamericana por el juicio millonario que lideran fondos buitre contra el país e YPF, por la estatización de la compañía en abril de 2012. Pero se conoció que la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito dejó firme el fallo. Desde el Gobierno presentaron un pedido de urgencia a la Corte de Apelaciones pidiendo la reconsideración de dejar firme la sentencia a la cual calificó de “sorpresiva”.
Luego de presentar el certiorari, el Estado e YPF piden la suspensión del juicio. La Cámara de Apelaciones aceptó el pedido con toda lógica, porque lo que se discute en el certiorari es si corresponde o no la jurisdicción americana. Desde entonces pasaron 6 meses con hechos que dieron solidez a la posición argentina: varios amici curiae apoyaron, destacándose México y Chile, junto con varios académicos internacionales.