Los ocho policías que fueron detenidos y desplazados de la fuerza luego de la persecución fatal en San Miguel del Monte que terminó con la vida cuatro jóvenes y dejó herida a una quinta víctima, tuvieron este sábado su primera audiencia indagatoria. De ellos, siete se negaron a declarar y solo una habló con el fiscal.
El capitán Rubén García y los oficiales Leonardo Ecilape, Manuel Monreal y Mariano Ibañez se presentaron ante el fiscal Lisandro Damonte en calidad de acusados de homicidio agravado tal cual estableció ayer en su resolución la jueza Marcela Inés Garmendia.
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Por otra parte, los efectivos Cristian Righero, José Domínguez, Juan Gutiérrez y Melina Bianco, también policías que cumplían labores en la comisaría de Monte, lo hicieron tras haber sido imputados por los delitos de falsedad ideológica y encubrimiento agravado. De todos ellos, solo Melina Blanco prestó declaración indagatoria, al tiempo que el resto se negó a hablar con el fiscal.
El hecho comenzó a trascender a partir de un llamado al 911 de un vecino que dijo haber escuchado ruidos similares de disparos de armas de fuego durante la madrugada del lunes pasado. Efectivamente, las detonaciones eran tiros que salieron de armas de los policías detenidos en medio de una persecución al Fiat 147 blanco en el que viajaban los fallecidos Gonzalo Domínguez (14), Camila López (13), Danilo Sansone (13) y Aníbal Suárez (22), además de Rocío Guagliarello (13), quien quedó herida y pelea por su vida luego del choque del auto contra un camión estacionado en la Colectora 9 de Julio que desemboca en la Ruta 3, a la altura del kilómetro 111 de la ciudad bonaerense.
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Siete de los policías fueron detenidos durante la jornada del jueves, mientras que la oficial Bianco se entregó ayer viernes. Una imagen de la persecución que trascendió fue clave para el arresto y para elevar el tono de reclamo de todo el pueblo: en ella se observa a un oficial asomarse por la ventanilla de la camioneta de la policía y apuntar hacia el Fiat 147.
A partir de las pericias balísticas y la autopsia que realizaron en el ámbito de la policía judicial del ministerio público, posteriormente detectaron la titularidad de uso del arma desde la cual se disparó ese proyectil. La bala salió desde la pistola reglamentaria de uno de los detenidos. El dato confirmó que la policía había disparado contra el Fiat 147.
Por las circunstancias, por el accionar y por las maniobras realizadas para encubrir lo que había sucedido, el Ministerio de Seguridad separó a otros siete oficiales, además de los ya detenidos. En total, son 15 los desplazados.