La provincia de Buenos Aires cambió, otra vez. De la mano del exministro de Economía, Axel Kicillof, el peronismo volvió a ganar en su histórico bastión, el distrito más poblado del país. La gobernadora María Eugenia Vidal, pese a ser la dirigente política con mejor imagen de Cambiemos, quedó en un lejano segundo lugar, a más de 16 puntos del precandidato del Frente de Todos. Según los últimos datos escrutados, Kicillof obtenía un poco más del 49 por ciento de los votos frente al 32 de Vidal. La diferencia generó un clima de enorme optimismo de cara a las generales de octubre, sobre todo porque en la provincia no hay sistema de doble vuelta. El precandidato de Consenso Federal, Eduardo “Bali” Bucca, quedó muy lejos con un reducido 5,75 por ciento y el Frente de Izquierda Unidad llegó al 3,22.