Alberto Fernández pensó en descansar y se fue cerca de Lobos a casa de amigos. Pero entre las decenas y decenas de llamadas que mantuvo entre el sábado y el lunes se hizo una escapada a Capital para encontrarse con Cristina Fernández, con quien además de verse durante la semana, algunas tardes de domingo toman juntos el té mientras hablan de política.
Esta vez fue más importante porque coincidió con los cambios en el Ministerio de Economía y porque su compañera de fórmula viaja el viernes 23 de este mes a Cuba para visitar a su hija Florencia, mientras él hará una recorrida por Mendoza.
El lunes por la tarde Fernández recibió el llamado del presidente. Luego llamó al gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti.