Fueron casi tres horas de charla, una mesa grande de 16 jefes sindicales.
Los que habitan la Confederación General del Trabajo de calle Azopardo y que co-condude Héctor Daer; y los que comparten el dispositivo disidente que comanda Hugo Moyano.
El mapa sindical, en la sede de UPCN, fue numeroso y sirvió de guiño político de un trámite que, casi en secreto, tejieron Daer y Moyano: la reunificación de la CGT luego que, como esperan, jure Alberto Fernández.
No se unificó, todavía, el criterio sobre formatos y plazos pero el objetivo, luego de sumar a las charlas a otros sectores, es apuntar a que con el “nuevo gobierno, haya una nueva central unificada”.
Eso dice bastante. La CGT actual arrancó en agosto de 2016 con un triunvirato en la cima, del que se bajó Juan Carlos Schmid, pero siguen Daer y Carlos Acuña (Estaciones de Servicio), que avisó que no podía participar.