Alberto Fernández se inclina por estas horas por ungir a Matías Kulfas como su ministro de Hacienda y se apoya en Martín Redrado para negociar la deuda externa en caso de ganar las elecciones.
Por otro lado, Alberto quiere que Redrado se encargue de renegociar con los acreedores de la deuda externa y eventualmente con el FMI. Pero su lugar no está garantizado. Es que el extitular del Banco Central pidió sumar a su medio hermano, Carlos Pérez, que lo acompañó como director durante su paso por la entidad monetaria. Cristina Kirchner vetó esa incorporación y Redrado ahora puso reparos para sumarse al eventual gobierno de Alberto.
En tanto que hay fuertes rumores que indican que Guido Sandleris podría continuar durante unos meses en el Central aún si gana Alberto. Fue Daniel Scioli, quien tejió un nexo entre el actual titular del Banco y Cristina.
El economista Guillermo Nielsen, en tanto, es mencionado para un lugar en el sector de Energía y por eso ya entabló contactos con importantes operadores del plano internacional.
Por otra parte, fuentes del albertismo confirmaron que Florencio Randazzo es el elegido para el Ministerio de Transporte.
Un lugar para los camporistas
El futuro gabinete ya se va configurando con la casi segura llegada del camporista Eduardo “Wado” de Pedro al Ministerio del Interior y la elección de Felipe Solá como canciller. La colaboradora judicial de Alberto, Marcela Losardo, suena como ministra de Justicia. Aunque Cristina tiene intenciones de colocar en ese lugar a León Arslanián.
Además se menciona a Santiago Cafiero como jefe de Gabinete y a Juan Manuel Olmos como secretario legal y técnico.