El presidente de YPF, Miguel Gutiérrez, describió “las dos malas noticias” para la compañía en particular y el sector petrolero en general, por la decisión del Gobierno de congelar y pesificar el precio de los combustibles y el establecimiento de un control de cambios y reperfilamiento de la deuda.
Gutiérrez advirtió que esta coyuntura va a vedar “el acceso al crédito”, crucial para el desarrollo de proyectos en el sector.
El presidente de YPF detalló que la compañía contaba a principio de año con U$S 1.600 millones de caja. Pero el lunes 30 de este mes deberá afrontar el pago de una obligación negociable, que en las actuales condiciones financieras no puede ser renovada. La utilización del “cash flow” para este propósito va a reducir el horizonte de inversión previsto y también afectará el balance de la petrolera. Detalló que YPF paga entre 800 y 1.000 millones anuales de intereses por su emisión de deuda, que en condiciones normales se refinancian con nuevas colocaciones.