De Plaza de Mayo al Congreso, una multitud marchó con orgullo y visibilidad por un país sin violencia institucional ni religiosa. Y le gritó “basta” a los crímenes de odio. Esa fue la consigna principal que nuclea a las más de 60 agrupaciones que integraron la Comisión organizadora de la XXVIII Marcha del Orgullo en Buenos Aires. El presidente electo Alberto Fernández, cuyo hijo Estanislao estuvo en la marcha, respaldó la movilización con un tuit: “Vamos a construir una Argentina con más derechos, en la que reinen el amor y la igualdad. Vamos a construir una Argentina para todos, todas y todes”. Lesbianas, gays, bisexuales, trans, travestis, intersex, pansexuales, asexuales, grisexuales, demisexuales, no binarios, género fluido y “más” marcharon acompañados por distintas columnas y 28 camiones que desfilaron a lo largo de la Avenida de Mayo. “Las prácticas patriarcales habilitan la discriminación social que desencadena en crímenes de odio”, señala Mariana Spagnuolo.