El Gobierno nacional acordó ayer con los ministros de Desarrollo Social de todas las provincias la instrumentación del plan alimentario para reducir la pobreza en la Argentina y hubo una coincidencia unánime: la tarjeta alimentaria para paliar el hambre no podrá esperar hasta febrero, como se había evaluado, y se empezará a distribuir esta misma semana.
“El hambre de los chicos no puede esperar y necesitamos del apoyo de ustedes y la coordinación de las provincias con la Nación”, les dijo el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, a sus pares de las provincias, en una reunión que se realizó en el piso 12 del ministerio por más de dos horas y media.
De esta manera, allegados a Arroyo confirmaron que el Gobierno nacional ya coordinó con las provincias que esta misma semana se empezará a distribuir la tarjeta alimentaria, que será de $ 4.000 para madres con un hijo en situación vulnerable y de $ 6.000 para aquellas familias que tengan más de un hijo. Esta tarjeta solo podrá utilizarse para la compra de alimentos de la canasta básica y se recargará el tercer viernes de cada mes.
En representación de Santiago del Estero asistió a la reunión el ministro de Desarrollo Social, Ángel Niccolai.