Tomás Vidal se recibió de licenciado en Comercio Internacional en la Universidad Siglo 21. Su festejo de graduación quedó inmerso en la polémica y el repudio. Envuelto en plástico, con una soga en el cuello, un pañuelo verde representativo del colectivo que reclama la legalización del aborto y la frase “la culpa no era mía”, relacionada con el movimiento feminista chileno Las Tesis, intentó simular que era un cadáver, una víctima de femicidio. La actitud ameritó la reprobación social y la intervención inmediata del instituto.
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“Se ha iniciado un sumario que establecerá las responsabilidades y sanciones que correspondan, en función de su conducta, contraria a los valores que esta institución promueve y representa”, rezaba el comunicado firmado por la casa de estudios, que además aseguró que “no permitirá ninguna manifestación ni comportamiento que atente contra las mujeres, la igualdad de derechos, la pacífica convivencia entre los ciudadanos y el respeto a las diferencias”.
Finalmente, la rectora de la institución educativa, María Belén Mendé, confirmó en diálogo con Noticiero Doce de Córdoba la sanción que le impusieron al estudiante: “Vamos a llevar a que repruebe el seminario final, lo vuelva a cursar, y que curse una materia de Género y Diversidad”. Su actitud fue cuestionada y entendida como una infracción severa: por tal motivo le anularon la tesis que presentó para recibirse.
La Universidad no permitirá ninguna manifestación ni comportamiento que atente contra las mujeres, la igualdad de derechos, la pacífica convivencia entre los ciudadanos y el respeto a las diferencias.
— Universidad Siglo 21 (@LaSiglo21) 17 de diciembre de 2019
En un nuevo comunicado, las autoridades de la Universidad Siglo 21 difundieron que aplicaron las sanciones que prevé el reglamento institucional. La rectora informó que se decretará una sanción denominada “apercibimiento”, que supone las faltas graves. “Esta sanción implica la nota de cero en su trabajo final y la obligatoriedad de recursar esta materia, y adicionalmente una materia de Género y Diversidad”, reza el escrito. “Venimos trabajando como institución educativa en el fortalecimiento y la garantía de los Derechos de las Mujeres y la buena convivencia entre los ciudadanos, pero evidentemente no es suficiente. Como institución no nos da igual y no nos quedaremos de brazos cruzados", agregó la máxima autoridad del establecimiento educativo.
Por su parte, Laura Rosso, la vicerrectora de Asuntos Académicos de la Universidad, también expuso su posición frente a la actitud del estudiante: “Nuestros alumnos y nuestras alumnas son motivados a desarrollar posiciones críticas, a sostener sus propias ideas y defenderlas, pero no permitiremos actos ni ideologías que atenten contra el respeto a la diversidad o a los derechos individuales, y estos están penados en nuestros códigos de disciplina”.