Mañana los recintos del Congreso estarán cerrados, pese a que hasta hace pocos días Cristina Kirchner y Sergio Massa estaban listos para abrirlos y seguir con el temario de sesiones extraordinarias.
En Diputados se esperaba sancionar la suspensión del Consenso Fiscal, aprobado en el Senado y reclamado por los gobernadores para subir impuestos cuanto antes.
Y en ambas Cámaras estaban listos para iniciar el debate por la modificación de los regímenes jubilatorios de jueces y diplomáticos, como anunció Alberto Fernández y solicitó en otra prórroga de sesiones extraordinarias.
Pero este lunes no había ánimos de volver a reunirse, con las tensiones de frescas de debates que no terminaron calmos.