El presidente Alberto Fernández declaró ayer ante la Oficina Anticorrupción (OA) bienes por un total de $ 4,5 millones, un aumento de su patrimonio de un 53% comparada a la del año pasado cuando era candidato presidencial.
En su anterior presentación, la primera desde que abandonó la Jefatura de Gabinete en 2008, había declarado bienes por casi $ 3 millones.
La diferencia respecto a este año se debe a un incremento por la revaluación de los bienes. Con prácticamente los mismos bienes, la suba deriva de la revaluación fiscal de un inmueble porteño, que pasó de $ 654.000 a $ 966.000; y en su auto Toyota Corolla que aumentó su cotización de $ 350.000 a $ 1.132.362.
Al igual que el año pasado, Fernández declaró que no posee ni cajas de ahorro en moneda extranjera ni dólares en efectivo, mientras que las deudas que tenía por $ 331.000 fueron reducidas este año a un monto cercano a la mitad.
La declaración jurada del mandatario se conoció pocas horas después de que se difundiera la primera de Cristina Fernández Kirchner como vicepresidenta, la cual reconoció bienes por unos $ 3,7 millones.
La cifra de la presentación de la exmandataria bajó sin embargo respecto a la de su último año como presidenta, en 2015, ya que Cristina le traspasó bienes a su hijos en partes iguales.