El encuentro entre Alberto Fernández y el papa Francisco comenzará mañana a las 11 cuando el presidente llegue al Cortile San Dámaso, el gran patio contiguo a la monumental sede en la que se encuentran las oficinas del obispo de Roma. El nombre fue puesto en honor a Dámaso I, el Papa nacido en la Gallaecia, de baja estatura, quien con mano férrea condujo y unificó la Iglesia Católica entre los años 366 a 384.
En seguida, el mandatario argentino estrechará las manos del delegado de la Comisión Pontificia para el Vaticano, de los Gentilhombres y del comandante de la Guardia Suiza. Instantes después, la banda interpretará el Himno Nacional Argentino y el del Estado del Vaticano. Luego mantendrán una reunión privada.