La semana pasada se hizo público el reclamo de Romina Iriarte, una alumna del profesorado de Letras que cursa en la Sede Regional Tartagal de la Universidad Nacional de Salta, quien aseguró que la habían discriminado por ser originaria, y quien por ello no podía recibirse. Este lunes se difundió un comunicado firmado por la docente acusada.
"Soy ava guaraní, vivo en Pichanal pero por mi estudio me quedo en Tartagal. Me queda una sola materia para recibirme de profesora en Letras y no me quieren evaluar", dijo Iriarte al dar a conocer su caso. Según informó Que Pasa Salta.
La profesora en cuestión es Martha Cristina Barboza, quien lleva 30 años como educadora. En un escrito aclaró cual sería la verdadera situación: la alumna habría reprobado al menos tres veces frente a un tribunal.
El descargo
Existe un expediente que lleva por número 20.091/19, en el cual se pone en manifiesto que jamás se le negó una mesa de examen a la señorita Iriarte Estefanía.
Que en tres oportunidades se le tomo exámenes escritos, los mismos fueron reprobados por la alumna, al no poder alcanzar los contenidos mínimos exigidos por el tribunal examinador.
Que atento a las acusaciones sin pruebas, es que ofrezco piezas del expediente mencionado.
Que no es responsabilidad mía, ni del tribunal que la Universidad Nacional de Salta, sede Tartagal, no haya arbitrado los medios necesarios para que ella rinda.
Que atento a la última circular con fecha del 28/02/2019, la señorita alumna, tiene un tribunal examinador que viene de la ciudad de Salta.
Por todo ello expongo:
Soy docente en la Unsa, sede regional Tartagal hace más de 30 años. Pasaron por mi experiencia de formación estudiantil miles de alumnos y jamás tuve inconvenientes parecidos, porque el buen trato, el respeto y los principios de la reforma universitaria del año 1918 están grabados a fuego en mí. Desconocía en su totalidad, que la señorita Iriarte, pertenecía a una comunidad originaria; Y de haberlo sabido eso tampoco es un obstáculo para que ella curse, rinda o participe de clases de consulta.
Que la universidad es mi vida, porque me entregue en vocación y vida a ella y estos últimos días fueron de mucho sufrimiento emocional, espiritual y psicológico para mí. Puesto que soy una señora que se dedica al perfeccionamiento espiritual y académico, para brindar día a día en mis clases, la mayor excelencia posible.
Que atento a todo, existe un expediente en el cual se está dirimiendo el conflicto planteado, se le programaron numerosos tribunales examinadores, para que ella pueda rendir, pero en todos estuvo ausente, o reprobó.
Siempre rindió en calidad de examen escrito.
Además niego tener algún tipo de confrontación con las Profesoras mencionadas; Mi ética profesional y religiosa ampara mi trayectoria académica.
Me ofrezco para aclarar todo el inconveniente que me involucra innecesariamente, porque niego toda responsabilidad ante el impedimento que tiene la señorita para rendir; yo no integro los tribunales designados por la sede Tartagal, no tengo participación, ni decisión.
Ofrezco una clase de consulta para que la señorita pueda evacuar todas sus dudas académicas o teóricas.
Jamás se la insulto, discrimino o trato diferentes, porque reitero no sabía que ella pertenecía a una comunidad originaria.
Ofrezco como pieza elemental copias del expediente, en el cual se pone en manifiesto mi total falta de responsabilidad en autos mencionados.