Un día después de que Alberto Fernández diera su mensaje anual, Axel Kicillof brindó su discurso en la Legislatura bonaerense que dio inicio a las sesiones ordinarias. Como se esperaba, el gobernador expresó duras críticas a la gestión de la exgobernadora María Eugenia Vidal y, en sintonía, enumeró las medidas que tomó desde que asumió el 10 de diciembre para empezar a “revertir esta situación que no se merecen los bonaerenses”.
“La propuesta que tengo es empezar a recuperar el estado de abandono”, sentenció Kicillof, acompañado por la vicegobernadora, Verónica Magario. Esa fue una de sus primeras intervenciones que recibió el aplauso de su Gabinete, los legisladores oficialistas y los intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires.
“Esto se está haciendo por voluntad política y no de este gobernador, sus ministros o los dirigentes. Es la voluntad de los y las bonaerenses, que en este momento tan complejo de crisis lo demostraron de manera democrática y pacífica a través del voto”, sostuvo, haciendo referencia al contundente triunfo que logró en las elecciones de 2019.
Otra de las críticas hacia la exgobernadora —sin nombrarla— fue el hecho de que ella se mudara a la base militar de Morón, que en su momento fue explicado por razones de seguridad: “Este gobierno va a gobernar desde la ciudad de La Plata, desde la capital de la provincia de Buenos Aires”.