El ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, a cargo de María Eugenia Bielsa, lanzará esta semana el programa “Argentina Unida por la Integración de los Barrios Populares”, a través del cual este año se urbanizarán 300, de las 4.416 villas y barrios más humildes relevadas por las organizaciones sociales. Está prevista una inversión de 77 mil millones de pesos, que serán financiados a través del Impuesto PAÍS, de préstamos internacionales y Aportes del Tesoro Nacional. Las autoridades estiman que entre los trabajos de pavimentación, tendidos de agua corriente, gas natural, desagües pluviales, arbolado, tendido eléctrico, y otras tareas la creación de espacios de primera infancia, se generen 37.900 puestos de trabajo directo.
Según el programa, el 25% de las obras serán ejecutadas por cooperativas de trabajo, que por lo general funcionan en los mismos lugares, motivo por el cual se impulsará el empleo de los vecinos, lo que debería dinamizar la reactivación económica de los barrios.
En sus fundamentos, el proyecto, que está a cargo de la Secretaría de Integración Socio Urbana, destaca que la selección de los puestos de trabajo que se generarán serán seleccionados teniendo en cuenta “la igualdad de género como valor, fomentando la participación de las mujeres con una fuerte participación de las organizaciones sociales”, situación que “garantiza el protagonismo de los sectores populares en la política pública, junto al Estado Nacional, los municipios y las provincias”.
La ministra Bielsa ubicó al frente de la flamante secretaría a Fernanda Miño, la referente de la Mesa Nacional de Barrios Populares.
Miño pertenece al Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) que lidera Juan Grabois. La dirigente social es quien que impulsó, por ejemplo, la ley 27.453 para que la urbanización de las 4.416 villas, asentamientos y barrios populares sea una política de Estado sin importar el partido político que llegue al poder.
La ley fue elaborada en conjunto con las organizaciones sociales, que a su vez ayudaron a realizar el relevamiento de los barrios más carenciados de la Argentina a cargo del Registro Nacional de Barrios Populares de Integración Urbana (Renabap).
La tarea comenzó en agosto de 2016 y terminó en 2019. Se realizó en todas las ciudades del país de más de 10 mil habitantes en tierras ocupadas fiscales (nacionales y municipales) y privadas.
Ahora Miño será una de las responsables para llevar adelante el proyecto que ella misma impulso.